Como muchos afirman, Lisboa es un paseo inacabable por aceras empedradas de basalto y alamedas a orillas del Tajo. Tiene muchísimo que ver y muchísimo que ofrecer, desde que sale el sol hasta que reaparece de nuevo de madrugada. Pero lo mejor es callejear y dejar que la ciudad, a veces de formas caóticas, y a veces rectilínias, nos lleve por donde se le antoje.
Es una capital pequeña, de unos 500.000 habitantes, que aparentemente uno despacha en dos o tres días. Lo que la hace tan especial es que cada esquina de cada casa es un pequeño monumento por visitar. Ni siquiera hace falta, al menos en el centro, usar el transporte público, nuestros pies serán suficientes para llegar a cualquier parte si no nos asustan unas cuantas cuestas y escaleras.
PUENTE RIALTO
El Puente Rialto es el más antiguo de los cuatro puentes que cruzan el Gran Canal de Venecia,
también es el más conocido tanto por su diseño como por su historia.
Durante años fue el centro económico más importante de Venecia.
El Puente Rialto se construyó entre 1588 y 1591 con un diseño del arquitecto Antonio da Ponte para sustituir al anterior puente de madera, ya que éste se había derrumbado dos veces y había sido quemado en otra ocasión.
El Carnaval de Venecia alcanzó su máximo apogeo en el siglo XVIII, época
en la que acudían a la festividad algunos aristócratas llegados de
lugares muy diversos, y lo más normal era que los príncipes y nobles se escaparan a disfrutar del acontecimiento.
La gastronomía italiana es muy variopinta, y tan deliciosa que sus recetas han sido imitadas en todo el mundo. Aunque sus platos más conocidos sean la pizza y la pasta, lo cierto es que es una cocina donde coexisten los abundantes aromas y los sabores del mediterráneo.
La Basílica de San Marcos es el principal templo católico de la ciudad de Venecia (Italia) y la obra maestra de la influencia bizantina en el Véneto. Se encuentra justo en el lado opuesto a la Fabbrica Nuova. Su construcción fue iniciada en 832 para guardar el cuerpo de San Marcos, traído desde Alejandría. Concebida como una prolongación del palacio ducal, al principio era de cruz griega, cúpula sobre crucero y brazos (5 cúpulas). Fue quemada en un motín en el 975 y reconstruida en el siglo XI por arquitectos y obreros de Constantinopla. Las obras se iniciaron probablemente en 1063, y el nuevo templo fue consagrado diez años después. En el siglo XIII se le añade un nártex cubierto con cúpulas más pequeñas que envuelve el brazo inferior de la cruz. Fue modificada también en los siglos XV y XVII.
La ciudad de Venecia en Italia constituye la mayor zona húmeda de este país. Está regada toda ella por múltiples canales de distinta longitud y distinta anchura. El mayor de todos es el Gran Canal, que recorre Venecia trazando una S. Le sigue en tamaño e importancia el canal Regio o Cannaregio.
El Gran Canal tiene casi 4 km de longitud; se desliza desde la punta noroeste de Venecia, donde están los accesos a tierra firme, hasta la dársena de San Marcos, en el mar Adriático. El canal divide la ciudad en dos partes. Se dice que es más patricia la orilla donde se encuentra la plaza de San Marcos y más popular la orilla contraria.
El centro histórico de Venecia está formado por 118 pequeñas islas con más de 400 puentes que las unen y forman un único territorio, dividido en seis antiguos distritos administrativos o “sestiere”, tres a cada lado del Canal Grande.
Casi todo el mundo ha oído hablar del Puente de Rialto y del Puente de los Suspiros, pero hay muchísimos otros, algunos de enorme valor por su arquitectura y otros por su emplazamiento o por la historia que los rodea. Algún otro se ha hecho famoso casi a pesar de los venecianos, como el Puente de la Constitución, inaugurado en 2008 obra de Santiago Calatrava y que ha generado una gran polémica por sus problemas estructurales y por el enorme sobrecoste.